viento de la palabra
viernes, 11 de diciembre de 2009
BALADA DEL HOMBRE INPUNTUAL
Deténgase, tome un poco de eso
Pan con queso,
Fúmese un cerillo y encienda un incendio
Que queme su prisa.
A estas horas de la tarde,
Las mujeres cosechan la curiosidad
En el terreno de diez centímetros
Entre la rodilla y la falda.
La tela vela entre nosotros,
Media entre su mirada al reloj
Y el reflejo de los trenes estáticos,
Que quisiera recordar el viajero,
Para acordarse de los muebles de su derrota,
Del contrato incumplido.
Aquí los impuntuales somos todos,
No llegamos ni a la hora tardía,
No llegamos puntuales ni a la muerte.
Maneje con cautela los segundos en sus manos.
A estas horas de la tarde
Las mujeres manejan,
En sus brazos desnudos,
Los caminos de la crema y el perfume.
Mejor fume ahora que puede,
En el avión
El ave estática romperá sus alas contra el aire
Y soñara cometas.
Nosotros
Llegaremos tarde.
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